AMIGOS INCONDICIONALES: RECIBIÓ LA VISITA DE SU PERRITA EN EL HOSPITAL ANTES DE MORIR POR COVID-19

Bien dicen que una amistad incondicional es la que está en las buenas y, sobre todo, en las malas. Esta historia, protagonizada por un adulto mayor que resultó contagiado de COVID-19 y su perrita, es un buen ejemplo.

Frederico Lucas Minatto, de 92 años, ingresó a un hospital del municipio de Criciúma, en Brasil, por complicaciones de salud generadas tras infectarse de coronavirus y, según sus hijas, cuando lograban hablar con él la pregunta más recurrente era «¿cómo está Lilica?», su mascota.

Y no era para menos, pues la perrita había acompañado a don Frederico durante más de 10 años. Por ello, sus hijas hicieron todo lo posible para que recibiera un rato de fiel compañía mientras se encontraba hospitalizado.

Inicialmente pensaron llevar a Lilica a escondidas, pero luego contaron con la ayuda del personal médico.

Con todas las precauciones necesarias, estuvieron juntos. Sin embargo, la felicidad no fue completa, dos días después del encuentro el hombre murió.