Fallecido fue sacado de su ataúd después de que se moviera

La Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión retiró un cadáver que estaba siendo velado en una vivienda para proceder a practicarle una autopsia.

El cadáver pertenecía a Jaime Portilla de 26 años, quién fue declarado muerto el Viernes a las 11 de la mañana seguía presentado signos vitales hasta las 6 de la tarde del Sábado, así lo indicó un médico particular que visitó el domicilio.

«Para Dios no hay imposibles, mi hijo tenía signos vitales y cuando se accidentó los médicos dijeron que ya estaba sin vida, cuando no fue así, él tenía signos vitales, pero no lo quisieron atender en el hospital. Tampoco permitimos que le hagan la autopsia porque somos creyentes cristianos, hasta mañana, lo mantendremos en el velatorio para ver si reacciona porque presenta movimientos musculares» indicó el padre de Portilla.