¿Son barcos voladores?

No, se trata de uno de los fenómenos ópticos más espectaculares de la naturaleza.

Este fenómeno recibe el nombre de “Fata Morgana” y está provocado por la refracción de la luz. El barco se sitúa realmente sobre el mar, aunque a nuestros ojos quede suspendido en el cielo Es un espejismo superior, similar al inferior que se suele dar en el desierto.

Actualmente tenemos una explicación cientifica sobre este efecto, pero antiguamente los marineros sentían pánico cuando veían estas imágenes en alta mar, pues las atribuian a maldiciones o hechizos, y en la época de la colonización europea de América, los navegantes creían que eran imponentes barcos fantasma (cuando en realidad eran sus propios navíos). Estos espejismos distorsionan la apariencia de los objetos situados en el horizonte, que son proyectados como si flotaran.

Cuando los rayos de luz, originalmente rectos, atraviesan la atmósfera o cualquier masa de aire, su trayectoria varia y se tornan curvos. Este fenómeno, llamado refracción, es el que genera ciertos efectos visuales.

Una de las cosas que altera la dirección de los rayos solares es la temperatura de la capa de aire (más densa cuanto más fría). Un espejismo ocurre cuando un rayo solar atraviesa primero una capa de aire de baja temperatura (capa superior) y llega luego a una capa de mayor temperatura (capa inferior).

Los espejismos son fenómenos asociados a la propagación de la luz en medios no homogéneos, donde el índice de refracción varia continuamente con la altura y, por tanto, la luz describe trayectorias curvas. Dichas curvas presentan una concavidad en la dirección de aumento del indice de refracción. Es decir, la luz se curva hacia el medio (agua, aire, etc.) con mayor indice de refracción.

Para que se genere el efecto Fata Morgana tiene que haber una inversión térmica entre las capas cercanas al suelo o a la superficie del agua. Cuando la luz llega, “la posición real del objeto está sujeta a la interpretación humana, ya que la formación de la imagen está condicionada por la refracción de la luz”, que ha sido alterada.